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“Estación central” (“Central do Brasil” Brasil. 1998) de Walter Salles.
Para el proyecto de “Estación central” Walter Salles le entregó al equipo de producción, un texto referente a elementos de varios otros filmes, tanto nacio-nales como internacionales, antes de encarar el rodaje de su película. De las muchas referencia para la confección de su obra como un todo, el propio di-rector declara como una de las más importantes toda la etapa del cinema Novo (Cibelle Calliari. Monografía “Central do Brasil”, cap. 3). Para el director el movimiento tubo “la capacidad de hacer lo que no había sido hecho hasta entonces en el cine brasilero, poner el rostro de Brasil en la pantalla” (Revista da Criaçao, jun 1998, pag 18), según Salles una de las principales enseñanzas del movimiento. El realizador continua aclarando que no pretende crear una nueva estética cinematográfica en su film, y no niega que “retoma algo que fue desarrollado hace cuarenta años, que a su vez había sido inspirado en el neorrealismo italiano.” (Revista da Criaçao, jun 1998, pag 21).
En verdad se encuentran en el film varios puntos en común y varias diferen-cias importantes. La película tiene una visión popular, en el sentido de que in-tenta mostrar al pueblo brasilero, sus diferentes caras, los diferentes acentos, etc. Eso es visto de entrada con los planos de las personas que desfilan en-frente de Dora, diciendo sus lugares de origen para las direcciones de las car-tas. Es verdad que no se trata de una visión politizada como en el cinema novo, estas personas no son mostradas como un pueblo puntualmente margi-nado, alienado o explotado. La introducción del film muestra la rutina cotidiana de la gente humilde que pasa día a día por la estación. Más adelante vemos nuevamente desfilar diferentes personas, ahora del nordeste, frente a Dora, que cuentan cosas de su vida. Hay como en los sesenta, un interés por mos-trar gente común, por mostrar al pueblo brasilero. Esta postura es algo que caracteriza todo el film, la película de Walter Salles (en general todas sus pro-ducciones) lleva a cabo primordialmente un proceso de observación y descrip-ción, más “purista”. Esto a partir de una postura más distendida, no puntual-mente política o de denuncia (sin desechar aspectos críticos). En esta nueva tendencia cinematográfica la crítica a la realidad social surge de la observa-ción, esa crítica está más mimetizada dentro del argumento. En cuanto el cinema novo se valía generalmente de formas más alegóricas, como los per-sonajes de la familia de “Vidas Secas” (representación de una familia tipo), con los que se analizaba de modo general, cierta faceta de la situación social de Brasil. De todos modos en ambos casos hay un interés por mostrar la vida cotidiana y los problemas del pueblo brasilero.
En la obra de Walter Salles hay una clara crítica social y un interés por una temática brasilera, pero como dijimos, desde un punto de vista menos politiza-do, desde una postura de observación, sin interponer directamente estructuras ideológicas.
La vida que lleva Dora, caracterizada por lo urbano, la ciudad, la ha llevado a la deshumanización, es una persona ruda, interesada, egoísta e insensible. Queda demostrado al dejar al niño en manos de totales desconocidos a cambio de dinero con el que compra un televisor. En la ciudad el joven que roba un aparato electrónico en la estación es asesinado por el policía que le cobra a Dora para guardar su mesa y sus elementos de trabajo, mientras que en el nordeste Dora y Josué son perdonados gracias al camionero, luego de robar en un almacén. En el caso de Dora el medio urbano es visto de manera negati-va, luego se va sensibilizando gradualmente en el nordeste. La gene allí es en general menos interesada.
También existe en el film, como en el cinema novo, una propuesta de acción de cambio a partir de la realidad que se muestra. El director declaró acerca de “Estación Central” que había una “clara sugestión que la acción es necesaria y que ella trae consigo una acción libertaria.” (diario “Folha de São Paulo”, del 13 de junio de 1998, suplemento 5, pag. 12). Pero a diferencia del CN Salles no intenta persuadir o enderezar al espectador hacia el camino de la concientiza-ción. En este sentido el trato hacia el espectador es diferente del cinema novo, no se lo ve como una persona puntualmente alienada. En el film se opta por deja hablar relajadamente a los personajes. Mientras el movimiento proponía o impulsaba una postura nacional-popular frente a los problemas del pueblo, con la intención de concientizar sobre sus condiciones de vida y su estado de alienación.
De manera general esta nueva tendencia en el cine brasilero aspira a mostrar quién y cómo es la cultura y el pueblo brasilero a través de un proceso de ob-servación, en el que también se desarrolla una construcción visual con la in-tención de ser fiel a la realidad, a la verdad.
En cuanto a la estética, hay algunos puntos importantes en común. Al igual que el cinema novo, Salles da gran importancia al rodaje en exteriores, casi exclu-sivamente. Escenarios naturales como las casa y los pueblos del nordeste. Incluso en algunos casos escenarios de carácter muy popular como la central de trenes (sea o no por casualidad, lugar donde João Goulart confirmó frente al pueblo que lo apoyaba, las reformas de base que terminaron de desencade-nar apenas días después el golpe militar del 64´: reforma agraria, desapropia-ción de tierras, etc.). La fotografía también es bastante contrastada, principal-mente en el nordeste.
La película se vale en general de actores sin experiencia como el caso del niño, Josué, que en la vida real lustraba zapatos y Walter Salles lo conoció por casualidad. Y también se optó por dejar espacio a la improvisación, algo muy común en “Deus e o diabo...” u otros de filmes tanto de Glauber Rocha como de otros directores. Según Walter Salles ocurrió “una integración de las inten-ciones, con aquello que íbamos encontrando por el camino”, esto hace referen-cia al respeto e interés por la realidad. De hecho en varios momento en que Fernanda Montenegro -Dora- acomodaba sus cosas en la estación, varias ve-ces la gente que pasaba sin saber del rodaje, se le acercaba y le pedía que es-cribiera cartas. Algunas de estas secuencias totalmente improvisadas, fueron incluidas en el film por el director. El guión delineaba una idea central y dejaba espacio a elementos ajenos a la ficción.
Estas son las principales características en común, con la estética del cinema novo. Elementos que al igual que el deseo cinemanovista pretenden conformar una estética que muestre sin enmascarar, con la intención de mostrar fielmen-te la realidad. Es verdad que otros factores importantes del movimiento, como por ejemplo la cámara en mano, no se encuentran con la misma predominan-cia o connotación en este film.
En conclusión este film de Walter salles abre un camino hacia una continuidad en el deseo de mostrar la cultura y el pueblo brasilero (analfabetismo, etc.). No se trata de una producción elaborada como discurso político, pero como vi-mos, existe un deseo de provocar una acción de cambio en el espectador. Y existe una crítica hacia ciertos hechos sociales. Salles realiza después de “Estación central” filmes más comprometidos con cuestiones sociales, violen-cia, corrupción, propiedad de la tierra y marginación, etc. Sus siguientes filmes son “Medianoche en Rio” (1998 - “O primeiro dia”), “Detrás del sol” (2001 - “Abril despedaçado”), “Diarios de motocicleta” (2004).
>> Introducción
>> "Estación central" de Walter Salles
>> "Ciudad de Dios" de Fernando Meirelles
>> Conclusión |
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