De modo general esta nueva tendencia se diferencia del cinema novo princi-palmente en un acercamiento a la realidad más relajado a nivel político. Me re-fiero a que los posibles cuestionamientos ideológicos están en general más di-simulados dentro del argumento o no son el elemento principal de la película. Esto se ve reflejado generalmente a través de un proceso de observación y reconocimiento. Se desea mostrar como en los sesenta, “el pueblo al pueblo” pero se hace sin interponer alegorías y metáforas, ni estructuras ideológicas. Ya no existe la misma mirada nacional popular del cinema novo. Hay más inte-rés por la descripción y la observación que por la abstracción. Esto se debe en mi opinión a la intención por respetar la propia reflexión del público y evitar cualquier tipo de encaminamiento. Muchos críticos definen estas películas como apolíticas, lo que de por si es casi imposible. Hay si, que diferenciar que esta nueva tendencia no se compone de filmes producidos como discursos políticos, como ocurría generalmente en el cinema novo. Pero reafirmo que existe una continuidad tanto estética como por la preocupación por temas nacionales (la pobreza y la marginación, la violencia, la favela y el nordeste, etc.) y la discu-sión de los mismos con una intención de provocar cierta reflexión en el espec-tador.
>> Introducción
>> "Estación central" de Walter Salles
>> "Ciudad de Dios" de Fernando Meirelles
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